

El viaje constituía el primer obstáculo que
debían superar los emigrantes riojanos. Tenían
que obtener los fondos para el pasaje, reunir
la documentación necesaria, seleccionar los
objetos a llevar o elegir el destino.
El barco fue el principal medio de transporte
para los emigrantes aunque a partir de los
años 50 el transporte aéreo comienza a popularizarse.
El ahorro de las 220 pesetas necesarias para
embarcar en un buque supone un gran esfuerzo
económico para las familias riojanas. Con un
billete en tercera clase la travesía se convierte
en un duro y largo recorrido en unas condiciones
desagradables: mala alimentación, escasas medidas
higiénicas, enfermedades...
Grandes rutas
Los barcos con destino a América partían de
los principales puertos españoles: Bilbao,
principalmente, Santander, Asturias, La Coruña en
Galicia y, en menor medida, Barcelona y Cádiz. Los
destinos más habituales de las compañías navieras
eran Argentina y Chile y fueron, por tanto, los
países que recibieron a mayor número de riojanos. |