
En La Sierra riojana encontramos señales de arquitectura
atípica. Son las casas y casonas que construyeron emigrantes
riojanos enriquecidos.
Estas construcciones, que hoy son hitos de la historia,
conformaron a principio de siglo una arquitectura indiana
que se fundía con los paisajes serranos y daban testimonio,
muchas veces exagerado, de las oportunidades que guardaba
América para aquellos que soñaban con un futuro mejor.
Las casas de indianos
sobresalen por
sus elementos
arquitectónicos: torres,
miradores, galerías,
escalinatas de piedra,
cúpulas, capillas
privadas, grandes
salones, vidrieras…
El lujo queda patente
también en sus materiales de construcción: maderas
nobles, mármol, basalto, baldosas ornamentadas, puertas labradas.
La Rioja, un sentimiento latente
“ ... muchos hijos de esta tierra, lejos del solar
que les vio nacer, y después de realizar sendas
fortunas, en vida o en muerte, acordáronse de
sus míseros pueblos, y establecieron escuelas
gratuitas de fundación particular, como las de
Laguna, Soto, San Román y otras muchas (...)”.
Gracias a donaciones de los
indianos, La Rioja se convierte
en una de las regiones
españolas con mayor
número de fundaciones
benéfico- docentes. Con el
objetivo de proporcionar
una educación gratuita y de
calidad a los vecinos, los
emigrantes que hacen fortuna
no dudan en destinar parte de
su riqueza en la prosperidad
de los pueblos riojanos. |