Este comentario me lleva rondando por la cabeza muchos años y es un tema que he debatido ampliamente con mis amigos y conocidos.
Las respuestas que obtengo son de lo mas variopinto, asi que quiero abrir el debate aqui en la web para contrastar alguna opinión mas (contando con que le interese al pequeño grupo de "posteadores" que rondan este apartado musical).
Al grano.
¿Porqué en la mayoría de conciertos que se realizan en La Rioja el público no responde, no se entrega, no se implica con el artista?
Yo he acudido a bastantes conciertos y de lo mas variados (en La Rioja y el resto del país) y la sensación con la que he salido en la mayoría de los conciertos locales es esa.
En ocasiones simplemente mirando la cara del artista o artistas se percibe en su cara esa mezcla de estupor y resignación, del que entrega algo y no se ve del todo recumpensado.
El último ejemplo en el concierto de Jazz del jueves dia 1 en el Teatro Bretón.
Todo bien, buen sonido, aparente buen ambiente y cuando terminó la actuación del último de los grupos (animados y entregados, agradecidos por tocar ante el público de Logroño) el 90% del público se levantó y se marchó...
Se quedaron los artistas con una cara de BIS que no era normal.
Ni siquiera habían abandonado el escenario y la gente se marchaba. Nos miramos los pocos que al parecer teníamos ganas de mas (incluidos los músicos) y concluimos como tantas y tantas veces: "Pues tendrá que ser asi"
Y chimpón, se acabó lo que se daba extrictamente con el dinero de la entrada.
Nos quedamos sin esa "voluntad" desinteresada y emocionante con la que los artistas suelen compensar en las ocasiones en que han disfrutado haciendo lo que mejor saben.
Y esto es lo que no comprendo del público Riojano (donde también me incluyo).
Conciertos de Rock con grupos que vienen desde USA para tocar en nuestra humilde ciudad y se van diciendo: "pues si que era humilde si..."
Pero es que si nadie se mueve a tu alrededor es dificil que te muevas tú. Y si solo te mueves tú, corres el riesgo de parecer el exaltado de turno o el coleguita que viene con el grupo a montar y desmontar el escenario.
Ejemplos como estos se repiten cíclicamente en muchos sitios (Arnedo, Calahorra, Logroño, Haro o Brieva...) y en todos los estilos (Jazz, Rock, Pop, Plectro, Rap...).
No estoy pidiendo que jaleemos el nombre del grupo de Pulso y Púa que viene desde Hungría para tocar en la Iglesia de Briones, simplemete se trata de calibrar en cada caso el nivel de entrega entre público y artista (ese binomio mágico que se crea con la musica en directo).
Lo mínimo es dar calor al artista o artistas que están "tocando para nosotros", luego ya habrá tiempo de valorar si no me ha gustado, si tal y que si cual...
Pero de primeras hay que poner algo de nuestra parte (como público)y ya veremos como, en mas de una ocasión, la actuación se convierte en un espectáculo mucho más grato para todos. Garantizado.
Y es que al fin y al cabo los conciertos son cosa de dos (público y artista).
Saludos